El control de caja es un conjunto de procedimientos diseñados para garantizar que todos los movimientos de dinero del negocio —tanto ingresos como egresos— se registren, verifiquen y concilien de manera correcta. Estos procesos permiten mantener la integridad de la información financiera, detectar desvíos a tiempo y asegurar que cada operación cuente con respaldo.
El objetivo general es brindar seguridad operativa y transparencia, facilitando reportes confiables que apoyen la toma de decisiones y reduciendo riesgos asociados a errores, omisiones o mala gestión del dinero.
Según que tipo de unidad de negocio se opere, hay distintas formas de controlar las cajas diarias, a continuación hay accesos directos a cada uno de los procesos divididos por el proceso a seguir: